martes, 22 de mayo de 2012

Capítulo 72: the rhythm of the night


-          ¿En serio?
-          Sí, así que más vale que sea un buen fin de semana.
-          Annita, conmigo siempre es un buen fin de semana.- dice riéndose. Yo también me río y le beso. De camino a casa llamo a mi madre. Le había dicho que iba a casa y se preocupará. Hablamos un poco y le digo que no puedo ir porque me han surgido unos planes. Creo que sabe que tengo novio, pero me gustaría decírselo en persona así que se lo diré el próximo finde.
-          ¿Qué te ha dicho?
-          Nada, que me porte bien.
-          ¿Tú? ¿Portarte bien?
-          Oye, que yo soy muy buena.
-          Eres y estás muy buena.- dice riéndose.
-          Imbécil.- digo riéndome yo también. Llegamos a su casa y le miro extrañada.
-          Pensé que íbamos a la mía.
-          Ya, pero he pensado que tienes tu maleta, y así ya ninguno de los dos tiene que ir a por ropa. Podemos quedarnos tooooodo el fin de semana en mi casa, sin salir a ningún sitio.
-          Qué aburrido, ¿no?
-          Ya verás lo aburrido que va a ser.- dice riéndose. Yo sonrío y nos bajamos del coche. Dani coge mi maleta y subimos a su casa. Pero, ¡sorpresa! Hay alguien esperando.
-          Hola chicos. Pensé que te ibas a Mollet…
-          No, cambio de planes.- digo sonriendo y agarrando de la mano a Dani.
-          Ah… bueno, yo venía a invitar a Dani a tomarnos unas copas, pero podemos ir los tres…- ya… los tres. Yo dejo la decisión a Dani, ya que no quiero ser yo la que quede como mala.
-          La verdad es que ya hemos pedido una pizza en el coche y pensábamos estar en casa tranquilos…
-          Bueno, como queráis… estaremos los de siempre, por eso pensé que te apetecería.- le dice a Dani. Para mí, los de siempre, es como si hablara en chino. Noto titubear a Dani y me preparo para que diga que sí, que vayamos a tomarnos algo. Cuento hasta diez. Si quiere salir, pues salimos, no voy a cabrearme como siempre.
-          Bueno, una copa y luego nos venimos… ¿te parece?- me pregunta. Yo sonrío y los miro a los dos.
-          Claro. Pero espera que me cambie y me arregle un poco.
-          Claro, no pasa nada. Pasamos y te esperamos.- dice Cris. Vale. No se nos va a despegar por lo que veo. Entramos y Dani le dice a Cris que se siente en el sofá, que él va al baño. Me acompaña a su habitación y deja la maleta en la cama.
-          ¿Estás segura de que te apetece?
-          Claro. Así conozco a esos amigos tuyos.
-          Vale. Estarán encantados.- dice Dani dándome un beso. sale fuera, y adivino que lo de ir al baño era una excusa. Le escucho riéndose con Cris y yo mientras busco algo decente que ponerme. Encuentro un vestido corto, negro, de encaje. Es bastante sexy y así voy acorde con Cris, que se ha puesto una mini falta y un corsé bastante escotado. Busco unos zapatos decentes y encuentro unos peep toe negros con bastante tacón. Me repaso el maquillaje y el pelo y salgo. Dani me mira asombrado y luego sonríe. Me coge de la mano y salimos. Cris había traído el coche, pero para que fueran juntos y así poder beber.
-          Como quieras, podemos ir los tres en el mío.
-          No, si eso llevo yo el mío y así no os molesto.
-          No eres molestia, Cris.- digo sonriendo. Finalmente se va en su coche y nosotros en el de Dani.
-          Vas arrasando, ¿eh?
-          ¿Yo?
-          Sí, tú. Desde ya te digo que mis amigos van a quedar encantados contigo.
-          Para una vez que salgo, tendré que arreglarme.- digo riéndome.
-          Ya… no tiene nada que ver con Cris, ¿no?
-          No.
-          Tú eres preciosa, Anna. Así como vas, o con una bolsa de basura que te pongas.
-          Gracias, supongo.
-          Lo que quiero decir es que no tienes que competir con nadie.
-          No estoy compitiendo con nadie. Pero si salimos a tomarnos algo me arreglaré más que para ir a mi casa, ¿no?
-          Vale, vale. Yo simplemente digo que no pierdas el tiempo en competiciones absurdas, porque es lo que ella quiere. Y no quiero que caigas en ese juego.
-          ¿Te has dado cuenta de eso?
-          No soy tonto, Anna. Pero paso de esas movidas. Y tú deberías hacer lo mismo.
Llegamos a un pub y aparcamos cerca. Al momento llega Cris y se aparca al lado nuestro. Nos dirigimos al pub y Dani me agarra la mano. Yo lo agradezco, ya que estoy un poquito nerviosa por conocer a los amigos de Dani. Entramos y vienen a saludar unos cuantos a Cris, el resto a Dani. Me va presentando uno a uno y yo voy dando besos por doquier. Cuando nos sentamos con ellos los cuento y son como 15. Madre mía. Nos pedimos una copa y charlamos. Poco a poco me voy sintiendo más cómoda y me doy cuenta de que son todos muy simpáticos. Nos quedamos más tiempo del que pensábamos porque nos lo estamos pasando realmente bien. Dani se levanta para ir a por otra copa y me pide que lo acompañe. Cuando esperamos en la barra, me mira.
-          ¿Te han caído bien?
-          Sí, son muy majos todos.- digo sonriendo.
-          Me alegro. Algunos ya querían conocerte desde que te vieron en Estas no son las noticias.
-          Qué cuquis.- digo riéndome. Dani también se ríe y me da un beso. nos besamos mientras nos traen las bebidas y volvemos a la mesa.
-          Así que estáis saliendo juntos…
-          Sí, llevamos un tiempo.- dice Dani.
-          Pues que calladito te lo tenías.
-          Bueno, había que afianzar las cosas.- dice guiñándome un ojo.
-          Sí, los dos lo mantenían muy en secreto. Nadie del equipo lo sabíamos.- dice Cris. Nos quedamos todos callados, Dani y yo porque sabemos que es una puya. Los demás, porque notarán el ambiente caldeado.
-          Pues yo estaría orgulloso de salir con semejante bombón, Daniel. Y lo contaría, por si me la quitan.- nos reímos todos y ayuda a que el ambiente se calme. Pasado un rato Dani se acerca a mi oído.
-          ¿Quieres que nos vayamos ya?
-          Como quieras.- digo sonriendo.
-          Pues vamos, que nos quedan cosas que hacer por casa.- dice riéndose. Nos despedimos de todos y por último de Cris.
-          Pasadlo bien, chicos.
-          Gracias cari.- digo dándole dos besos.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Capítulo 71: Arriba o abajo (título y cap dedicado a la más grande, Marlen)


Y así pasamos toda la noche. Sin descanso. Daba lo mismo arriba, que abajo. Daba igual si estábamos cansados, o si los músculos nos dolían. Parecía que no podíamos tener suficiente el uno del otro. Amanecía cuando Dani me abrazó muy fuerte pegándose a mí y con una caricia suya en la espalda, me quedé dormida. Me despertó el sonido molesto el teléfono móvil. Dani seguía dormido. Era el suyo. Me puse encima de Dani y lo cogí del suelo. Lo miré y volví a mi sitio en la cama. En ese momento, Dani se movió.
-          Dani… tienes una llamada
-          ¿Qué?
-          En tu móvil.- digo. Intento desbloquearlo, pero no sé la contraseña.
-          Es 9882.- dice mirándome. Yo lo flipo porque me haya dicho su contraseña y le doy su teléfono.
-          Ya estás despierto. Puedes desbloquearlo tú.
-          Yo es para futuras ocasiones en las que quieras fisgonear.- dice riéndose.
-          Muy gracioso.- digo intentando recordar la contraseña.
-          Era mi madre. A ver que quiere ahora.- dice levantándose mientras teclea el teléfono. Yo me quedo embobada mirándole desnudo, él no se da cuenta, menos mal y se pone los calzoncillos mientras se dirige al baño. Yo me quedo en la cama, relajada. Mirando al techo. 9882. Un número curioso… oigo la cisterna y a Dani moverse. 9882.
-          Dice que estaba preocupada, que hacía días que no hablaba conmigo.
-          La tienes abandonada.
-          Ya, claro.- dice riéndose. Me mira, sonríe y se tira encima de mí. Literal. Me aplasta con todo su cuerpo y yo grito.
-          ¡Bruto!
-          Oye, que era para que te despertaras.
-          Sí claro. Quita, que pesas mucho.- digo intentado moverle.
-          No, que se está bien.- dice riéndose. Yo forcejeo, mientras él sigue riéndose. Finalmente se coloca bien encima de mí y me mira. Yo dejo de intentar moverlo. Le miro y sonrío también.
-          Buenos días.
-          Buenos días.- dice sonriendo. Me mira a los ojos, pero su mirada baja rápidamente a mi boca. Yo también miro la suya, y me acerco y le beso. me responde encantado, para eso quería tanto juego. Pero en mi cabeza sigue estando el 9882. Nos doy la vuelta para quedar yo encima, y parece no molestarle porque sigue besándome tranquilamente. Cuando la cosa se empieza a poner interesante, vuelve a girarnos para quedar él encima, pero yo vuelvo a girarnos para quedar yo encima.
-          ¿Te vas a decidir ya?- dice mientras me besa fuertemente el cuello… de esta me sale un chupetón.
-          Es que soy indecisa.
-          Ya lo veo ya.- dice mientras vuelve a girarnos. Yo, que estoy mareada de tanta vuelta y de tan loca que me está volviendo, le dejo hacer. Hacemos el amor mirándonos a los ojos, como siempre. Y es precioso. Poder ver en su mirada todo el amor, toda la pasión que yo siento por él, reflejado en sus ojos. Y sé que él también lo ve en los míos, porque sonríe y me besa, y suspira y yo suspiro y así seguimos hasta que suena el despertador.
-          ¿Quién va ahora a trabajar?- digo dándole besos por todo su pecho.
-          Nosotros.- dice riéndose por las cosquillas.
-          Yo no quiero.
-          Vale. Nos quedamos todo el día en la cama.
-          Vale.- digo como una niña pequeña. Pero nos levantamos, porque es nuestro deber. Y el calendario, mientras desayunamos, me recuerda algo.
-          Joder, es viernes.
-          Y eso es malo por…
-          Porque me tengo que ir a Mollet.- digo imitándome a mí misma en TLJ. Dani se ríe él solo durante cinco minutos y luego se pone serio.
-          No te vayas…
-          Es que llevo días sin ir. Y mi madre me echa de menos.
-          Joder…
-          Ya…- digo suspirando yo también. Me acerco y le abrazo. Nos quedamos así un poco hasta que miramos el reloj y vemos que se no hace tarde. Preparo una maleta pequeña y nos vamos. Al llegar a plató, Flo nos espera con el guión. Con el estrés del programa no tenemos ni un segundo solos y cuando acaba nos vamos corriendo a la estación.
-          Llámame, ¿vale?- me dice en el coche.
-          Sí, te lo juro.- digo dándole un beso. nos besamos, aprovechando que estamos en el coche. Dani me agarra y me sienta encima suyo. Seguimos besándonos, nuestras lenguas entrelazadas, Dani intenta quitarme la camiseta, pero yo me separo como puedo.
-          Dani, que me tengo que ir.
-          Quédate conmigo, por favor.- dice en voz baja. Me mata con esa frase. 9882. 9882. El número suena en mi cabeza.
-          Ehhh!!! Esa es mi fecha de nacimiento
-          ¿Qué?
-          9882.
-          ¿Sigues pensando en eso?
-          ¿Por qué tienes eso como contraseña?
-          Porque ese día nació lo más bonito que existe en el mundo entero. Por favor, quédate conmigo el finde.- Y por primera vez en mi vida, le doy prioridad a otra persona que no es mi familia.
-          Vale. Me quedo…

martes, 8 de mayo de 2012

Capítulo 70: Estoy hecho de pedacitos de ti

 
Ya sé que tenía que haber hablado yo contigo. Pero no podía contarte nada.
-          No te voy a decir que no me ha molestado. Porque sí. Me ha molestado muchísimo que me hayas mentido. En mi cara. Y encima, con el tema de Dani. Que sabes lo importante que es para mí.
-          Ya te he dicho que no podía decirte nada, lo siento.
-          Pero no deberías haber dejado que te contara yo nada. Tendrías que haber cortado todo eso.
-          Es que tengo educación. No podía decirte: “mira, no me cuentes nada”. Te hubieras quedado muerta.
-          Aún así, no me parece justo lo que hiciste. Creo que has jugado con ventaja y por eso te has quedado con él.
-          ¿Jugar? En ningún momento estaba jugando, Cris.
-          Pues yo creo que sí. Dani vino todo protector contigo, pero creo que tú sabías exactamente lo que estaba pasando. Simplemente quiero decirte que felicidades. Al final te ha elegido a ti. Así que quiero decirte que por ahora, somos amigas.
-          ¿Por ahora?
-          sí. Te perdono.
-          Vaya, gracias.- digo irónicamente.
-          De nada.- dice sonriendo. No sé si no ha entendido que era irónico o si se ha querido hacer la tonta. Pero yo le sigo el juego.
-          Pues queda todo aclarado, ¿no? La próxima vez que tenga problemas con Dani ya sé a quién no acudir.- no me cabreo. Tiene razón. Me contó todo sobre Daniel, y yo estaba saliendo con él. Si yo estuviera en su lugar creo que le estaría tirando de los pelos.
-          Ya te he pedido perdón, Cris. No puedo hacer otra cosa.
-          Ya te he dicho que te perdono. Que queda todo aclarado y que volvemos a ser amigas.
-          Perfecto.
-          ¿Te llevo a casa?
-          No, me viene a recoger Dani.- noto que su sonrisa titubea un poco. Y ya sé que ha sido una maldad. Pero me salió del alma. Me dice que va al baño y yo saco el móvil. Un tono. Dos tonos.
-          ¿Ya voy a buscarte?
-          Sí, por favor. Te espero fuera.
-          ¿Qué ha pasado?
-          Nada. Pero tengo ganas de ir a casa.
-          Vale. Estoy ahí en 5 minutos.
-          Vale.- digo y cuelgo. Vuelve Cris y se queda de pie.
-          Bueno, si viene Dani a buscarte, me voy ya. Nos vemos mañana.- dice sonriendo. Yo también sonrío y me levanto. Nos damos un beso y luego se va. Yo salgo fuera a esperar a Dani, que no tarda mucho.
-          ¿Ya se fue Cris?- me pregunta según me siento.
-          Sí.
-          Ya podría haber esperado contigo.
-          Tenía prisa. Le dije que venías tú a buscarme.- digo quitándole importancia.
-          O sea, que está enfadada.
-          Se supone que no.
-          Anna…
-          ¿Qué?
-          Que seas sincera.- sé que siempre termina defendiéndola. Así que no quiero que él y yo nos enfademos por Cris.
-          Nada, en serio. Está enfadada. Dice que no, pero como es lógico y normal no le ha gustado lo que hice. Yo en su lugar también me habría enfadado.
-          Entonces… ¿lo habéis arreglado o no?
-          Supuestamente sí.
-          Bueno. Ya veremos qué pasa.
-          Sí.- digo mirando por la ventanilla. Suspiro. En el fondo la entiendo. Pero me da rabia que ante los demás quede como la más buena del reino. Llegamos a mi casa y Dani aparca el coche. Nos bajamos y cuando estamos en el ascensor, me agarra por la cintura y me da un beso. Suspiro en el beso, contenta de poder estar así, los dos solos. Seguimos besándonos hasta que se abre la puerta del ascensor. Salimos besándonos sin mirar, pero por intuición nos vamos acercando a mi puerta. Un carraspeo hace que nos separemos.
-          Hola chicos.- oímos que dice Juange.
-          Hola.- decimos los dos a la vez.
-          Annita, estaba esperando que llegaras. Para felicitarte por… bueno… eso.- dice señalándonos.
-          Gracias, cari.- digo acercándome y dándole un abrazo. Dani se queda parado sin saber qué hacer.
-          Pero nada, que veo que estás ocupada. Se acabó lo de aparecer en tu casa sin avisar, y lo de esperarte aquí, en el rellano.
-          No seas tonto. Puedes esperarme siempre que quieras.- digo sonriendo. Nos despedimos y entramos a mi casa Dani y yo.
-          Joder, que corte.
-          Tampoco te pases.- digo riéndome.
-          No te rías. Yo no tengo la confianza que tienes tú con Juange.
-          Ay que se ha puesto tímido el muchacho.- digo sonriendo y abrazándole.- ahora olvídate de eso y bésame, que llevo deseándolo toda la tarde.- se queda medio sorprendido por mi reacción tan… ¿salvaje? ¿directa? Vamos, que siempre es él quien da el primer paso, pero en seguida me besa y me abraza por la cintura. Nos besamos durante un rato, sin ánimo de nada más, simplemente por el placer de besarnos. De poder estar así, cerquita. Su lengua pasea por mi boca sin prisas, con tranquilidad, haciendo de este beso uno de los mejores que me han dado en la vida. Pero Daniel no podía conformarse sólo con un beso. No. Empieza a meter su mano por dentro de mi camiseta. Va subiendo poco a poco, hasta que se cansa y me la quita. Yo hago lo mismo con la suya. Se separa un poco y me mira y sonríe.
-          Me alegro de que lo hayamos contado.- dice mientras acaricia mis costados.
-          Yo también. Me siento un poco más libre.
-          Ahora no tenemos que escondernos.
-          No.-digo sonriendo. Se acerca a dónde está mi ordenador y busca en la música que tengo. Finalmente pone una de Antonio Orozco, que me encanta.
-          Vamos a poner cursi el asunto.- dice medio avergonzado.
-          Qué tonto eres, cari.- digo riéndome y dándole un beso. Se deja de cursiladas y me besa muy apasionadamente. Ya que estamos sin camisetas, me quita el sujetador y ataca a los botones de mis pantalones, yo hago lo mismo, y mientras se quita primero las converse, me echo en la cama escuchando la canción. Se acerca a mí lo más rápido que puede y se pone encima de mí. Lo miro a los ojos, y él a mí… y siento que es el momento  más precioso de toda mi vida… sé que todos los momentos con él son los más preciosos… pero de verdad que siento que este lo es… sonríe, y me besa. Y me vuelve a besar. Y así, con Orozco de fondo, hacemos el amor. Más libres que nunca. Más felices que nunca. Más unidos que nunca. Y más cursis que nunca… 

viernes, 27 de abril de 2012

Capítulo 69: Calm my nerves


 Para no esperar sentada en mi camerino, voy  a la terraza a ver si me encuentro con alguien. Están algunos, y me siento con ellos. Me echan alguna pullita respecto a nosotros, pero me las tomo con humor. Sé que se alegran por nosotros. Me río y me lo paso genial con las tonterías de Raúl, con las de Juange, y cuando miro el reloj ha pasado una hora. Y Dani no ha venido. Supongo que a lo mejor me está buscando, así voy al comedor para comer. Pero no hay ni rastro de Dani ni de Cris. Me siento con Flo y Berni, que ya están comiendo. Se van uniendo poco a poco miembros del equipo, menos Dani y Cris, que siguen sin aparecer. Empiezo a ponerme nerviosa… ¿qué tanto tienen que hablar? Hola Cris, mira estoy con Anna. No era nuestra intención mentirte. Venga, un abrizo. Y listo. Termino de comer y me voy a maquillaje. Me entretengo como puedo con las chicas y luego voy a mi camerino a cambiarme de ropa. Cuando paso por el de Cris, me quedo parada, intentando escuchar. Me parece escuchar unas risas… ¿perdona? ¿risas? ¿qué coño está pasando? Cierro la puerta más fuerte de lo normal y empiezo a desvestirme. Oigo que se abre la puerta de Cris. Unos besos. Y un ruido de tacones que se aleja por el pasillo. Al segundo, noto como se abre mi puerta a mi espalda. Yo sigo vistiéndome y en seguida noto sus manos alrededor de mi cintura. Sigo poniéndome los vaqueros sin hacerle caso.
-          ¿Estás enfadada?
-          No.
-          No que va.- dice separándose.
-          No estoy enfadada. Estoy vistiéndome.
-          Vale. – dice cruzándose de brazos y mirándome. Yo sigo a lo mío sin hacerle mucho caso. Lo noto inquieto detrás de mí,  y cuando ya me termino de vestir me doy la vuelta y lo miro.
-          ¿No me vas a preguntar cómo me fue?
-          Supongo que bien. Has estado dos horas con ella hablando, así que si estás vivo es que la cosa ha ido muy bien.
-          ¿Estás celosa?
-          No.
-          Estás celosa.- dice riéndose.
-          No, no estoy celosa.
-          Anna, deja de mentirte, cariño. Sabes que estás celosa.- ese “cariño” me coge desprevenida y hace que me quede un poco confusa. Dani lo nota y de repente lo noto incómodo.
-          Perdona…
-          ¿Por qué?
-          Por decirte cariño.
-          No pasa nada. Me ha gustado.- digo sonriendo tímidamente.- siempre me llamas cuqui. Empiezas a repetirte.- él, al ver que es verdad que me ha gustado, sonríe también.
-          No quiero ser repetitivo para ti.
-          Ya.- digo riéndome.
-          Entonces, cariño, ¿estás celosa?
-          No.- digo dejando de sonreír y frunciendo el ceño. Recojo la ropa que tenía puesta que la he dejado tirada por el suelo y la coloco bien. Cuando voy a salir por la puerta sin decir nada más, pero me agarra la mano y hace que le mire.
-          De verdad, Annita, que contigo no puedo. De manera que me lanzas a los leones y luego no te interesas por lo que hemos hablado…
-          Es que me molesta que sabiendo que estaba tan nerviosa, hayas estado ahí metido dos horas.
-          Bueno, es que no era una conversación fácil, además, ya sabes cómo sois las mujeres…
-          No vayas por ahí, Daniel….
-          Vaaaale. Bueno, en resumen, que no está enfadada contigo, pero sí le ha molestado. En un principio le sentó muy mal, pensaba que me inventaba lo de la novia. Y encima me dijo que te lo comentó muchas veces y tú te hiciste la loca…
-          Sólo fueron dos veces.- digo haciendo pucheros.
-          Ya lo sé, pero digamos que lo exageró. El caso es que entiende que pudiste sentirte mal. Y que lo quiere hablar contigo.
-          ¿Qué?
-          Sí, pero no te preocupes. Ya te digo que quedó todo en buen rollo…
-          Ya, contigo.
-          Que no, que contigo también, ya verás.- dice empujándome suavemente contra la puerta y bajando su cabeza hacia la mía. Cojo aire el tiempo justo para que me plante un beso, al que yo respondo encantada, claro, y durante esos segundos se me olvida el hecho de que tengo que hablar con ella. Se separa un poco para pasar a besarme el cuello, y empezar a meterme mano por debajo de la camiseta.
-          Dani, para, que te tienes que vestir y maquillar todavía. Y yo ya lo estoy y me vas a quitar todo el maquillaje.
-          Solo un poquito, venga.
-          No, Dani. Si no te hubier…
-          Vaaale. Ya voy. Pero después del programa te vas a enterar.- dice mientras sale de mi camerino. Estoy esperando ya impaciente porque llegue el final del programa, para que os voy a engañar. Yo también salgo y me voy al plató. Me siento en mi silla y hablo con Flo que también está ahí sentado. Cuando estamos todos, hacemos la reunión. Y todo transcurre de manera normal. Pero cuando estoy esperando para entrar, alguien se acerca por detrás y me toca el hombro. Me doy la vuelta sonriendo pensando que es Dani, pero no. Es Cris.
-          Hola.- digo nerviosa.
-          Hola. Ya sé que te toca entrar dentro de nada. Simplemente quería que habláramos después del programa. ¿Te espero y vamos a tomarnos algo?
-          Claro. Nos vemos por fuera de los camerinos.
-          Perfecto.- dice sonriendo y dándome un beso. Se va y yo intento respirar tranquila. Al menos parecía amable.
Flo despide el programa y mientras nos quitamos el micro me acerco a Dani y le digo que he quedado con Cris. Dice que cuando acabemos lo llame y me pasa a buscar. Le doy un beso disimulado y voy a mi camerino. Allí me cambio de ropa y cuando salgo a esperar a Cris ya me está esperando ella.
-          ¿Vamos?
-          Sí, vamos.- digo sonriendo. Cris tiene coche, así que vamos a una cafetería en su coche. El camino en coche se me pasa rápido porque la llaman al móvil y se pasa todo el tiempo hablando. Así me da tiempo a relajarme y pensar bien qué le voy a decir. Llegamos a la cafetería y nos sentamos en una mesa más o menos alejada. Ella pide un café y yo también. Cuando se va el camarero me mira y sonríe.
-          Bueno, supongo que te preguntarás que para qué quiero hablar contigo…
-          No, me lo puedo imaginar.
-          Dani me lo ha contado…
-          Ya… mira, Cris yo lo sint…
-          No digas nada. Creo que todo ha quedado muy claro…