domingo, 18 de diciembre de 2011

Capítulo 46: Suddenly I see.

- ¿Qué pasa Annita? De ti estábamos hablando.

- ¿Me estabais criticando?

- Algo así. Últimamente estás como muy en el aire, muy despistada. Le estaba preguntando a Dani que si te habías echado algún novio pero no dice nada. Esta mañana me pasé por tu casa. Pero no había nadie.

- Me quedé a dormir en casa de una amiga.- digo mirando a Dani. Me guiña un ojo como para tranquilizarme.

- Entonces, ¿no te has echado novio?

- No, y si lo hubiera hecho no tendría por qué contártelo.

- Pero bueno.- dice riéndose.- a mí me gustaría que me lo contaras. Me alegraría por ti.- le miro sonriendo. Pero no puedo evitar sentirme avergonzada por estar mintiéndole. Aunque no sé si se alegraría tanto si se enterara de que es Dani.

- Bueno, si algún día me echo novio, te lo diré.

- Vale.- dice abrazándome. Nos mira sonriendo y entra. Dani me mira.

- No me digas nada, ya me siento lo bastante mal.

- Ya te dije que deberíamos decirlo. No creo que se enfade.

- No lo sé, Dani. Creo que le decepcionaríamos.

- No podemos mantenerlo en secreto siempre. Y podemos prometerle que actuaremos como siempre, que eso no va a cambiar.

- Y si sale mal…

- No va a salir mal. Pero “supongamos” que algo sale mal, tenemos que prometernos a nosotros y a Flo que no pasará nada delante de cámaras. Además, yo no puedo vivir sin ti. Si lo dejáramos, seríamos amigos.

- Ya… depende del por qué.

- Oye, no insinúes nada de mi amiga. Voy a hablar con ella ahora. Pero todo sería más fácil si dijéramos la verdad.

- Entonces estaría intentando asesinarme todo el día. Yo me he hecho la loca con la novia misteriosa, y si se entera que soy yo, me asesinaría, te lo juro.

- Bueno, yo por ahora voy a hablar seriamente con ella. A ver si entiende las cosas ya.

- Vale. Después búscame y nos quedamos un ratito en la terraza.

- Vale.- dice mientras mira a todos lados y metiéndonos dentro y dándome un beso.

- Oye, que nos pueden ver.

- No hay nadie.- dice guiñándome el ojo y yéndose. Yo voy a mi camerino a leerme el guión. Espero un rato, pero como no viene me voy a la terraza. Están casi todos charlando y riendo, así que me siento con ellos. Raúl, Alejandro, Juange y yo hablamos de nuestras cosas, y me invitan a ir esa noche a jugar y tomar algo a casa de Juange.

- Te pilla cerquita.- dice Juange.

- No sé, chicos. Una sola mujer para tantos hombres…

- Te miraremos de manera fraternal.- dice Alejandro.

- No sé si fiarme.- digo riéndome. Al final me terminan convenciendo, aunque claro, ahora tendré que decirle a Dani que no puedo salir con él. Cuando ya se empiezan a ir todo llega él. Se sienta a mi lado y espera a que salgan todos para abrazarme y darme un beso.

- Tengo que contarte algo.

- Yo también.

- Tú primero.

- Ya hablé con Cris. Me ha dicho que ella siente algo por mí, y que esperaba que fuera mutuo. Le dije que es una chica guapa, y genial, pero que yo estaba enamorado de otra persona, y que no estaba bien que me llamara todo el rato mientras yo estaba con ella. Me ha dicho que lo entendía, y que a partir de ahora seremos solo amigos.

- Vale.- digo respirando tranquila.- me alegro de que pudieras hacerlo sin tener que enfadarte con ella.- digo sinceramente. Me sonríe.

- Venga, ahora tú. Tenemos que planear esta noche.

- De eso quería hablarte. Juange me ha dicho que vaya esta noche a la casa, a jugar a la play y a tomar algo.

- ¿Y a mí no?

- Es que tú nunca ibas cuando Juange hacía algo así.

- Bueno, es que jugáis a mierdas de juegos.- dice riéndose.

- ¡Oye!

- Vale, vale. Pues nos vemos después, si quieres.

- Vale. No sé a qué hora acabaremos. Pero a las 11 subo a mi casa.

- Vale. Yo llegaré a las 11 e intentaré no ser visto.

- Qué tonto eres.- digo riéndome. Se levanta me coge de la mano y me lleva a nuestro rinconcito. Cuando la cosa se pone demasiado caliente para el momento y el lugar, me separo y le digo que vayamos a maquillaje. Hacemos el programa y Dani no deja de tontear conmigo. Flo nos felicita porque sabe que a la gente le gusta que estemos así.

- Deberíamos contárselo.

- Ya me lo pensaré. Igual y tienes razón….

- Bueno, cuqui. Tú piénsalo y te veo esta noche. A las 11, no vayas a llegar más tarde que yo.

- Que no.- digo abrazándole. Nos besamos y sale de mi camerino. Me voy a casa y me ducho. Voy a casa de Juange y me lo paso genial. Cuando son las 11 menos cuarto me despido de todos y les digo que nos vemos mañana. Salgo de casa de Juange y voy a la mía. Espero a que llegue Dani, y a las 11 en punto llaman a la puerta. Le abro en el portal y cuando sube estoy esperándole en la puerta. Se acerca sonriendo, pero una voz le interrumpe justo cuando llega a mi puerta.

- ¡Dani! ¿Qué haces aquí?

Capítulo 45: Quit playing games with my heart.

- Vale, puede que tengas razón en que me estoy comportando como una imbécil. Pero no puedo con ella, de verdad.

- Mira, Anna. Yo te entiendo. Entiendo que te moleste que esté todo el día encima de mí. Pero tienes que confiar en mí. Y sí, no hace falta que me digas que ya pasó una vez que hasta me hizo creer que nos habíamos acostado cuando solo fue un absurdo beso.- dice viendo mi cara de incredulidad.- pero ya intento tener el menos contacto posible, físico. Pero como amigos no puedo darle de lado. Es amiga mía, y hablamos y nos reímos pero ya está. Entiendo que te moleste que me llame mientras estamos en medio de todo el temario, por eso te digo que a partir de ahora no dejaré que nadie nos moleste mientras estamos solos. Tú también deberías apagarlo.

- Yo no tengo ningún ex novio celoso que me acosa.- digo sonriendo maliciosamente. Me echa una mirada atravesada y se acerca a mí.

- Eso ya lo veremos. Todavía puede empezar a acosarte alguien. Además, Raúl te invitó a ir esta noche, ¿no?

- Sí, pero Raúl y yo somos amigos. Punto. No me emborracha para liarse conmigo o para inventarse que se ha acostado conmigo.

- Vale, tienes razón. En todo. Cris es mala gente y no puede vivir sin mí. Por eso hace lo que hace. Pobre.- dice poniendo cara de pena.

- Ya, pues espero que le quede clarito que tú tienes novia. Y que no se puede ir por la vida quitándole los novios a las demás.

- Vale, le quedará claro. Mañana le diré que estaba con mi novia, que se puso rabiosa, y que ella y yo solo somos amigos.

- Bien.- digo cruzándome de brazos.

- ¿Ahora podemos seguir con lo que estábamos haciendo?

- No te lo mereces.- digo mirando hacia la pared. Pero se pone delante de mí para que no me quede otro remedio que mirarle. A esa cara tan preciosa que tiene. Me sonríe seguro de sí mismo, y yo intento resistirme a hacer nada. Pero es imposible. Estoy loquita por él.

- Venga, Annita. Perdóname.- dice besándome en el cuello. Yo cierro los ojos y me olvido de la llamada, de Cris y de todo lo que no sea nosotros dos. Porque en el fondo tiene razón. Él no puede evitar que Cris esté enamorada de él. Yo también lo estoy, y sería tan horrible que él no me correspondiera.- no estás concentrada en lo que tienes que estar.- me dice sacándome de mis pensamientos.

- Ahora me concentro.- digo agarrándole la cara y atrayéndolo hacia mí para besarle. En seguida me responde y nos olvidamos los dos de todo lo demás. Mientras nuestras lenguas se entrelazan camina empujándome suavemente hacia su habitación. Para volver a dónde estábamos antes de que nos interrumpieran. Nos acostamos en la cama sin dejar de besarnos y empezamos quitarnos la ropa. Nos pasamos toda la noche jugando, riendo, besándonos y queriéndonos y cuando nos damos cuenta, el reloj marca las 7.

- Más nos vale que durmamos un rato. Mañana tenemos que trabajar.- dice abrazándome por detrás y enterrando su cara en mi cuello y en mi pelo.

- Sí. Vamos a dormir un poco.- digo mientras mis ojos se van cerrando. Nos despierta el ruido del despertador. Dani alarga la mano y lo apaga.

- No tengo ganas de ir a trabajar.- dice volviendo a abrazarme.

- Yo tampoco. Me quedaría toda la mañana aquí.

- Y todo el día. Y toda la semana. Y para siempre.- dice sonriendo.

- Pero no podemos. Venga levanta para que me dejes en mi casa.

- Dúchate aquí.

- No traje ropa. Además, es mejor que lleguemos por separado.- digo levantándome de la cama- tu amiga/acosadora ya nos ha calado varias veces que hemos llegado juntos.

- Y dale con lo de acosadora.- dice levantándose. Salgo de la habitación ya vestida mientras él se ducha y me pongo el abrigo. Me siento en el sofá a esperarle y enciendo la tele. Su teléfono está encima de la mesita de café que está delante del sofá. Miro hacia la habitación, se oye el ruido del agua. Miro al teléfono. Seguro que tiene código de seguridad. Le doy por curiosidad, y sí, lo tiene. Pero veo que tiene llamadas. Seguramente Cris siguió llamándolo.

- ¿Quieres que te diga el código?- salto en el sofá del susto.

- Imbécil. Me has asustado. Quería ver si lo habías apagado, pero veo que no.- digo mirándole mientras se pone la camiseta.

- No, estaba ocupado en otras cosas.- dice sonriendo. Me quita el móvil y lo mira.- una llamada de Flo. Qué raro.

- ¿Qué hora es?- digo alarmada por si su despertador está mal.

- Las 10 y media. Espera que le llamo.- se sienta a mi lado y apoya su mano en mi muslo derecho.- ¿Qué pasa, Flo? No, estaba dormido. Sí, ahora iba a ir a tomarme algo para desayunar y voy al programa. ¿Anna? Ni idea.- dice mirándome, yo inmediatamente miro mi teléfono. Pero no tengo ninguna llamada. Se lo digo con señas a Dani.- sí, dijo algo de salir. Que yo sepa no, pero puede que le haya salido algo por ahí.- dice riéndose. Le miro atravesada.- vale, nos vemos ahora.

- ¿Qué quería?

- Que pasó por tu casa pero no contestó nadie. Para traerte al programa e invitarte a desayunar.

- No tengo ninguna llamada suya.

- Ya, me llamó a mí para cotillear.

- Ya veo.- digo levantándome. Nos vamos hacia mi casa, y antes de bajarme del coche me da un beso. Nos despedimos y se va. Me ducho y me cambio de ropa. Cuando llego al programa, me encuentro con Dani y Flo esperándome fuera. Les miro extrañada, y Flo se acerca a mí…

sábado, 17 de diciembre de 2011

Capítulo 44: Rabiosa.

- ¿Sí? Sí, dime. No, ya me dijeron. No, tengo una cita. Sí, con mi novia. ¿Anna? No lo sé, creo que tenía alguna movida. Claro. Si, ya hablamos. Un beso. Adiós.

- ¿Qué quería?

- Dice que están en un bar tomándose algo casi todos los del equipo, que si quería pasarme. Ya me has oído que le he dicho que no.

- A ver si así le queda claro ya.

- Bueno, vamos a seguir en lo que estábamos.- dice sentándose a mi lado en la cama y acercándose a mí.

- A mí se me han quitado las ganas.- digo separándole.

- ¿Por qué? Mira, apago el teléfono y ya no nos molestan más.

- No, porque me ha cortado todo el rollo.- digo levantándome.

- No seas rabiosa, Anna.

- ¡Yo no soy rabiosa!- digo mirándole enfadada.

- Sí, estás rabiosa porque no te gusta que Cris me llame. Vale, lo entiendo, pero ya te he dicho que apago el móvil y ya está.- Además, yo no tengo culpa de tenerlas a todas loquitas por mí. No tengo la culpa de ser tan guapo e irresistible.

- Mira…- digo, pero como no se me ocurre nada ocurrente que soltarle que no sea un insulto me doy la vuelta y salgo hacia la puerta para ponerme el abrigo.

- Rabiosa… yo soy rabiosa ♫- me canta imitando a Shakira. Le hago un corte de mangas y abro la puerta de la calle, pero antes de que pueda salir me agarra del brazo.

- Venga, cuqui no te enfades.- dice riéndose.

- Suéltame.- le digo intentando soltarme yo misma.

- Venga, Anna, tranquilita.- dice cerrando la puerta con el pie y llevándome a rastras hacia su habitación.

- Eres imbécil.

- Y tú eres una picada.- dice mientras se para un momento y me abraza para darme un beso. Yo aparto la cara e intento alejarme.- Estate quieta.

- No, suéltame, Daniel. Estoy enfadada.

- No te enfades, cuqui. Vale, soy un imbécil. Pero tú tienes fijación con Cris. Es mi amiga y me llama para tomar algo, no es tan malo.

- Tienes 500.000 amigas más y ninguna te está acosando todo el día. Además, te olvidas de lo que pasó en mi casa.

- Ya le he dejado claro que tengo novia. Además, se supone que tengo que hacer como que no yo no sé nada, así que si estoy raro con ella se va a pensar algo…

- El caso es que no te deja tranquilo, a pesar de que sabe que tienes novia. Y yo ya me estoy hartando de que en cada momento aparezca ella de una forma u otra. Ya Raúl sabía que no ibas a ir, porque a mí me dijo que fuera con ellos también, y cuando le dije que no, me dijo que ni tú ni Flo podíais tampoco. Así que si ya sabe que no puedes ir, ¿para qué coño te llama? Simplemente para joder y estar todo el puto día encima de ti. Pues ya me tiene cansada. Tengo ganas de decirle que te deje tranquilo y en paz, que tú estás conmigo y no vas a estar con ella.

- Pues vamos a decírselo.

- ¿Qué?

- Eso, vamos a decirle que me deje en paz porque esa novia misteriosa eres tú y también se lo decimos a Flo y nos dejamos esta tontería de escondernos.

- ¿Estás hablando en serio?

- Claro. Estoy harto de esta tontería de escondernos, Anna. No hacemos nada malo. Simplemente somos dos muchachos que se quieren. Y Flo va a tener que aceptarlo.

- ¿Y si no lo acepta?

- Sí lo va a aceptar. En ningún lado del contrato dice que no podamos estar juntos. Mientras seamos discretos y no montemos el espectáculo, todo irá bien.

- No sé. Me parece arriesgado. Además, no quiero que Cris me envenene o algo.

- No te va a hacer nada, abuela.- dice riéndose. Yo me quedo callada porque me gustaría que por fin podamos contarlo e ir tranquilos sin tener que disimular. Pero también pienso en las cosas que dijo Flo, en cómo afectaría al programa que tuviéramos cualquier mal rollo. Y eso no lo quiero. Pero claro, aunque Flo no lo supiera, ese mal rollo estaría.

- Venga cuqui, vamos a decirlo. Mañana vamos y hablamos con Flo antes que nada. Después ya, se lo cuento yo a Cris.

- No lo sé, Dani.

- No tenemos nada que perder. Además, a Flo no le va a molestar. Yo creo que se alegrará por nosotros, porque nos quiere. Y los demás también…

- Yo pienso que es mejor que no, Dani. Vamos a esperar algo más, antes de contar nada.

- Pues entonces no te enfades porque me llame Cris. Porque si no conoce a la novia misteriosa, pues no la tiene en consideración.

- Bueno, pero tendrás que admitir que es un poco mala gente, porque aún sabiendo que tienes novia sigue ligando contigo.

- No directamente.

- Vale, sigue acosándote.

- Vale, es un poco pesada. Pero somos amigos, y yo tampoco quiero ser borde con ella, porque no quiero enfadarme con ella.

- Yo no quiero que te enfades con ella, lo único que te digo es que te andes con ojo, porque cuando menos te lo esperes, ¡zasca! Te vuelve a atacar a los morros, y después no me vengas con yo no quería.

- Ya he estado distante esta semana con ella. Pero apagaré el teléfono mientras estoy contigo.- de repente me siento un poco niña pequeña, y aunque me cueste admitirlo, un poco rabiosa también….