miércoles, 18 de abril de 2012

Capítulo 68: Dígale


Terminamos de cenar y nos despedimos de Flo.
-          Bueno, chicos, nos vemos mañana.
-          Sí, hasta mañana.- digo acercándome y dándole un abrazo. Nos despedimos y Flo se va por un lado y nosotros por el otro. Respiro tranquila.
-          Nos hemos salvado, ¿eh?
-          Joder… no pensé nunca que todo fuera a acabar así.
-          Ya… la verdad es que te pusiste muy negativa.
-          Ay, mi Flopis, como lo quiero… ahora queda contárselo al resto de la gente.
-          Eso será pan comido.- dice mientras coge mi mano. Vamos así hasta el coche, cogidos de la mano y con una sonrisa más grande que nuestra cara. No puedo estar más feliz. Llegamos al coche y Dani intenta soltar mi mano para que nos subamos, pero yo me agarro con mis dos manos.
-          ¿Qué pasa?
-          Nada….- digo mientras me acerco y le doy un beso. Él se queda parado un segundo, pero después me responde al beso. Nos besamos allí, en medio del aparcamiento, dónde cualquier persona puede vernos, pero no nos importa. Para mí, ha sido una noche difícil, pero todo ha sido genial. Y siento que me he quitado un peso de encima. Ya lo sabe Flo, ahora, hay que contárselo al resto…
-          Vamos a casa…
-          ¿A cuál?- digo riéndome muy cerca de su boca.
-          A cualquiera de las dos.- dice riéndose el también. Nos damos un último beso y nos subimos en su coche. De camino a mi casa, Dani empieza a hablar y romper la magia que se había creado fuera del coche…
-          Bueno, y ¿a quién se lo decimos primero?
-          ¿Cómo que a quién?
-          Sí… tendremos que hablar con el resto del equipo, y con nuestras familias, claro…
-          Pues no lo sé…- digo mirando por la ventana
-          O sea, que sólo habías pensado en contárselo a Flo, con el resto seguimos escondiéndonos, ¿no?
-          No, nos escondemos. Simplemente no tenemos que hacer una “reunión” para contárselo… creo que ya lo que sabe Flo, es simplemente actuar como si no tuviéramos nada que esconder…
-          Estás cagadita con tener que hablar con Cris, ¿verdad?
-          No, no estoy “cagadita”
-          No que va. No pasa nada. Ya hablo yo con ella. pero creo que es mejor que lo comentemos. A todos les gustará más… muchos se lo imaginaran, y Raúl ya lo sabe, así que no perdemos nada por contarlo. Pero si quieres, como Cris llega más tarde, lo contamos antes de que llega ella y luego ya se lo cuento yo en privado…
-          Como quieras.- digo suspirando en mi interior. Prefiero no estar presente cuando se entere. Aunque sigo sin estar segura de si debemos contárselo…- aunque creo que sería mejor que ella se diera cuenta por sí sola…
-          Eso es injusto para ella… piensa que te ha preguntado un montón de veces por mi “novia” y tú te has hecho la sueca. Cuando se entere que esa novia eras tú, te puedo asegurar que no se lo va a tomar nada bien. No te extrañe que no te hable en unos días…
-          Joder.- digo enterrando la cara en mis manos.
-          Pero, no te preocupes. Yo le diré que no podíamos contar nada y que por eso tú no pudiste ser sincera. Creo que será mejor que nos vea dándonos un morreo por ahí.
-          No vamos a estar por ahí dándonos besos, Daniel. En el trabajo tenemos que estar serios…
-          Y entonces, ¿para qué coño lo hemos contado?
-          Bueno, para actuar de forma normal, pero como comprenderás no será muy cómodo para ellos que te dediques a comerme la boca en cada rincón que encuentres.
-          ¿Ah no? Pues yo pensé que para eso lo contábamos… menuda gracia entonces.- dice frunciendo el ceño. Le miro y me río… este niño es tonto…
-          Ay, Daniel…- digo y le acaricio la nuca. El me mira y sonríe. Nos paramos en mi casa y subimos. Me abraza por detrás y me empieza a besar el cuello.
-          Olvida lo de mañana, ya surgirá como tenga que surgir. Si nos encontramos cómodos, lo contamos. Si no, actuamos como si no tuviéramos nada que esconder.
-          Vale.- digo sonriendo. Abro la puerta y entramos. Nos quitamos el abrigo y yo tiro mi bolso y las llaves al sofá y nos besamos. Nos muevo hacia mi habitación y nos tiramos en la cama sin ninguna prenda de ropa. Nos besamos, reímos y hacemos el amor más relajados que nunca, sabiendo que por fin somos un poco más libres…
A la mañana siguiente me despierta la luz del sol… miro el reloj y son todavía las 8 y media. Me estiro y me siento en la cama. Dani está dormido, con un brazo encima de mí y con la otra mano en la cara. Parece un angelito así dormido. Me levanto para ir al baño pero en seguida vuelvo y me meto en la cama. Me quedo dormida apoyada muy cerca de la cara de Dani y nos despierta el despertador a las 11. Soy la primera en despertarme, a Dani le cuesta un poco más…
-          Venga Daniel, que llegamos tarde…
-          Voy…- dice, pero sin abrir los ojos. Yo me levanto y voy hacia la ducha. Me ducho despacio, esperando que venga a acompañarme, pero no aparece. Cuando salgo, me enrollo en una toalla y vuelvo a mi habitación.
-          ¡Dani! Se nos va a hacer tarde
-          Voy…- dice levantándose. Yo me visto mientras él se ducha y preparo el desayuno. Cuando está todo puesto en la mesa vuelvo a mi habitación para llamarle.
-          Estás vago hoy, ¿eh?
-          Joder… me estoy muriendo del sueño…
-          Pues venga, que el desayuno ya está listo.
-          Espera.- dice y me agarra por la cintura. Me da un beso y a los pocos minutos se para.- buenos días.
-          Buenos días.- digo sonriendo.
-          ¿Estás preparada para el día de hoy?
-          Bueno… esperemos a ver cómo va…- digo suspirando. Dani vuelve a besarme y yo me separo, para que podamos desayunar. Llegamos a plató y Flo nos está esperando fuera.
-          Hola chicos.- dice nada más acercarnos.
-          Hola.- digo sonriendo.
-          Bueno… ¿vais a contar lo de ayer?
-          Eh… no lo teníamos claro.- dice Dani mirándome.
-          Bueno, yo no soy nadie para decir qué tienen que hacer. Pero están todos en redacción, por si queréis decir algo…
-          ¿Está Cris?
-          No, no ha llegado todavía…
-          Pues entonces sí, ¿no Annita?- dice Dani. Será cabrón.
-          ¿No se lo quieres contar a Cris?
-          No es que no quiera… es que las cosas se han complicado.
-          ¿Por qué?
-          Pues porque… bueno… ella me contó que le gustaba Dani y yo me hice la loca y no le dije que yo era su novia…
-          Dos veces.- dice Dani.
-          Pues aprovecha ahora que no está.- dice Flo y él y Dani se echan a reír.
-          Imbéciles.- digo mientras entro. Los oigo reírse a mi espalda, y entro en redacción. Están todos allí, Juange está en la puerta y me da un beso. Nos saludamos y entran Flo y Dani. También saludan y Flo nos mira, yo asiento y Dani se pone a mi lado. Raúl nos mira y sonríe.
-          Bueno chicos, Anna y Dani quieren contarnos algo.
-          ¿Ha pasado algo malo?- pregunta Berni.
-          No, no es nada malo…
-          Bueno, nosotros…
-          Eh… vale… queríamos contarles que…
-          Que Anna y yo estamos saliendo juntos.- dice Dani por fin. Todo el mundo se queda callado mirándonos. Yo me acerco más a Dani, que coge mi mano y la entrelaza con la suya.
-          Vale, chicos, yo seré el primero en felicitarles.- dice Flo tratando de romper el hielo. Pero en seguida todos sonríen y se acercan a nosotros para abrazarnos. Todo están contentos y yo me siento feliz de que lo lleven tan bien. Nos separamos para hablar con compañeros diferentes y al final Flo pone orden para que cada uno vaya a su trabajo. Yo suspiro feliz y me dirijo a mi camerino. cuando dejo el bolso, alguien me abraza por detrás.
-          Nos salió bien, ¿no?
-          Sí, muy bien.- digo sonriendo.
-          Ya te dije que no sería para tanto.- dice besándome el cuello.
-          La verdad es que para lo mal que lo he pasado, ha sido pan comido.
-          Y tanto.- dice riéndose. Me doy la vuelta en el abrazo, riéndome yo también y le beso. nos muevo un poco hacia la puerta para cerrarla y Dani me apoya en ella para hacer el beso más profundo. Le abrazo fuerte y Dani empieza a acariciar mi espalda por dentro de mi camiseta. Yo también meto mi mano por dentro de la suya y empiezo a subirla. Pero oímos una puerta que se cierra al lado de mi camerino. me separo, pero Dani vuelve a besarme. Me vuelvo a separar.
-          Dani, ya llegó Cris.
-          ¿Y?- dice besándome el cuello.
-          Por favor, habla ya con ella. cuando antes lo hagas, mejor.
-          ¿Ahora?- dice mirándome a los ojos.
-          Sí, venga Dani, ya podemos seguir con esto luego…
-          Joder.
-          Por favor.- dice poniendo ojitos.
-          Vale, pero cuídate las espaldas de aquí a vuelvas a verme por si te ataca.- dice. Yo pongo cara angustiada.
-          Anna, era broma.- dice riéndose. Me da un beso y sale de mi camerino. yo miro como llama a la puerta de Cris y espera. Ella abre y le abraza feliz. Dani empieza a entrar y me lanza una última mirada. Madre mía, la que me espera…

jueves, 5 de abril de 2012

Capítulo 67: Cuéntame al oído


Cuando ya no aguanto más los nervios, llega Dani. Cuando llega a la puerta me lanzo hacia él y le abrazo fuerte.
-          ¿Me echabas de menos?
-          No puedo con los nervios que tengo.
-          Pues relájate. Flo va a pensar que le tenemos una mala noticia.- dice separándome un poco para poder darme un beso. entramos en casa y nos sentamos en el sofá. Bueno, Dani se sienta y me sienta a mí encima. Enciende la tele y me distrae acariciándome la espalda. Me quedo así, olvidándome por un momento de todo. Pero en lo que parecen segundo, Dani apaga la tele.
-          Vamos, sino, llegaremos tarde.- dice mientras me besa el hombro y me empuja cariñosamente para que me levante. Yo lo hago volviendo a suspirar y salimos. El camino en coche se me hace muy corto y cuando llegamos al restaurante, vemos el coche de Flo. nos bajamos y vamos hacia el restaurante. Pero yo sin darme cuenta me voy quedando atrás. Cuando Dani se da cuenta, me mira y alarga su mano hacia la mía.
-          Vamos, Anna. No te quedes atrás.- dice mientras vamos de la mano. Entramos y vemos a Flo al fondo. Nos saluda feliz y nos acercamos. Nos abraza y nos sentamos.
-          Has llegado pronto.- dice Dani.
-          Sí. Estaba por aquí haciendo cosas y acabé pronto. Tampoco llevo mucho tiempo aquí. Qué guapa, Anna.
-          Gracias Flo.- digo sonriendo. Me sonríe y eso hace que me relaje un poco. Llega el camarero y pedimos. Hablamos de cosas banales, y cuando esperamos para el postre, Dani carraspea y yo presiento que ya ha llegado el momento…
-          Bueno Flo, ha estado genial cenar contigo como hacíamos antes. Para eso en parte queríamos quedar contigo…
-          En parte…
-          Sí. Queremos hablarte de algo.
-          ¿Los dos?- dice mirándome a mí, que llevo callada un rato.
-          Sí, los dos.- digo olvidándome de todo. Ya que estamos ahí, vamos a ser sinceros de una vez…
-          El caso es que… bueno. Queríamos hablar contigo porque luego, ya sabes, todo se confunde y dijimos, bueno, mejor hablamos con él, porque claro, ya sabes, es mejor hacerlo así, en fin, porque…
-          Te estás liando.- le digo a Dani.
-          Vale. Flo, Anna y yo queremos decirte… que bueno… quizás te habrás dado cuenta de que… bueno… nosotros….
-          Que estamos juntos.- termino yo la frase. Flo se nos queda mirando y nosotros nos quedamos callados. Mira a uno y a otro, y vuelve al primero. Nosotros no apartamos la mirada de su cara. Finalmente suspira y habla.
-          Pensé que nunca me lo diríais… estaba empezando a pensar que no me lo ibais a contar nunca. Y de verdad me sentía ofendido, porque creo que fui claro con Anna cuando le dije que no me hubiera importado que en vez de estar con Cris estuvieras con ella. Pero ella no dijo nada, y pensé que a lo mejor ya no estabais saliendo…
-          Pero, ¿cómo te diste cuenta? – pregunta Dani.
-          Fueron varios detalles. Siempre habéis estado muy pegados, pero últimamente era demasiado. Además, cuando me di cuenta del todo fue cuando vi en casa de Anna la Torre Eiffel que vi en tu casa cuando supuestamente estabas con un ligue… ahí me di cuenta de todo…
-          Joder, Flo. No se te escapa ni una…
-          Digamos que los he estado observando. No me fiaba nada de ti.- dice señalando a Dani.- sabía que sería  cuestión de tiempo que empezarais a salir.
-          Yo… no sé qué decir…- dice Dani.
-          ¿Y tú, Anna?
-          Yo tampoco.- digo susurrando.
-          ¿Qué pensabais? ¿Qué iba a enfadarme y a deciros lo que tenéis que hacer? Me parece muy bien que salgáis juntos… simplemente os pido que el programa no se vea afectado. De resto… simplemente quiero que seáis felices.
-          Muchas gracias, Flo.- dice Dani. Yo asiento mirándole. Me mira a mí, a los ojos, y yo siento que me voy a echar a llorar de un momento a otro. Pero Flo sonríe y me coge la mano.
-          Ay, Annita. Con lo que yo te quiero y que no confiaras en mí…
-          Es que ha sido todo un poco raro…- digo cuando por fin siento que puedo hablar sin echarme a llorar.
-          ¿Cómo un poco raro?
-          Digamos que me he comportado…
-          Ya, vamos, que la has cagado pero bien…
-          Ella tampoco es que…
-          No, si ahora será culpa mía todo…
-          Bueno, bueno… nos os vayáis a enfadar ahora… el caso es que ahora estáis juntos, ¿no?
-          Sí.- decimos los dos a la vez.
-          Bien. Pues espero que sigáis así y que no os enfadéis por tonterías…
-          Vale.- digo sonriendo. Dani también sonríe y Flo se levanta. Nos levantamos nosotros también y primero me abraza a mí y luego abre un brazo para que se una Dani también.
-          Muchas gracias por contármelo, chicos. Es lo que estaba esperando. Yo quería deciros algo, pero pensé que cuando estuvierais preparados me lo contaríais, y así ha sido.
Nos separamos ya que estamos en un restaurante delante de todo el mundo, y nos volvemos a sentar. Llega el postre y yo por fin puedo respirar tranquila. Todo fue más fácil de lo que esperaba. Terminamos la cena contentos, contando anécdotas de todo lo que ha pasado, de los malos y los buenos momentos y yo me siento libre de poder hablar tan tranquilamente de Dani. Le miro, mientras él habla y se ríe con Flo y se me hincha el corazón. No sé lo que pasará más adelante, pero soy feliz de poder estar con él y de poder contarlo por fin…